Un estilo de vida religioso no se reduce a creer o no en Dios o en la iglesia, a ir los domingos a misa o comer ñoquis el 29. Encuentro en la mayoría de personas (me incluyo, aún no convencido del todo) una fe ciega en ciertos dogmas bajo los cuales se rigen, sin cuestionarlos, sin fundamentarlos y enajenando a los que no los sigan, aferrándose a costumbres como medio para evitar desestabilizar el inmutable destino.
He conocido gente que se considera enemiga de eso y ni siquiera intenta salir de una mentalidad prefabricada, en la que se fueron acostumbrando a considerar algo como suyo y repudiar lo que no pertenece, solo por ser ajeno a las posturas que han adquirido con el tiempo, a fuerza de negar y reprimir, me suena mucho a religión.
Está bien sentirse relacionado con una ideología, pero ya estamos suficientemente condicionados por las reglas sociales del lugar donde vivamos, ¿cuál es la necesidad de cerrar aun más la mente?¿Cuál la de quedarse sentado relevando historias que ya nos han contado mil veces?. Es cuestión de romper los hilos, rayar el cielo, dejar la comodidad atrás, mover la historia
hacia rumbos diferentes.
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