Había dos hombres jóvenes sentados en la mesa del bar. Sonaba música, no muy fuerte. El de barba parecía un poco más entonado, y hablaba con entusiasmo.
- ...y a Letter To Eloise también, pero disculpame si me pongo a llorar en el medio de la canción.
El hombre de pelo largo se limitó a reírse, el otro prosiguió.
- Es hermosa. La canción de amor perfecta… ¡más vino mozo!... – Sacó un cigarrillo y lo puso en su boca, le ofreció uno a su amigo.
- Noo, ¡soy cantante! – Le dijo él.
- Freddie Mercury fumaba… gracias – El mozo había dejado otra botella de vino en la mesa.
- Sí, así le fue. – Contestó el de pelo largo, mientras revolvía su copa con un dedo.
Se quedaron callados unos segundos.
- ¿Pero fumaste alguna vez? – Retomó el de barba
- ¿Qué cosa? ¿Puchos?¿Porro?¿Habanos?
- Lo segundo
- Bah, en realidad los tres… me quedo con el segundo. Aunque el tercero, nada mal. El primero… intento evitarlo. No quiero enviciarme con algo, menos si puede afectar mi voz o mi capacidad pulmonar.
- Sí, es una garcha. Igual no fumo tanto, ponele diez en una semana.
- Yo paso – Se rió – Con lo que tomo es suficiente.
El muchacho de barba también se rió.
- Pero estoy fumando menos… y tomando menos también… Sólo cuando hablo con ella. – Ambos rieron. Se apoyó sobre la mesa
- ¿Vos crees que voy a terminar con ella? O sea, definitivamente estoy enamoradísimo de ella… y parece que ella de mí, por lo que dice.
- Escuchame, viejo, yo no sé absolutamente nada del amor. Pero nada de nada. Preguntale a tu perro, seguro sabe más.
- Pero no hace falta saber del amor. Es algo tan abstracto. Probablemente el perro sepa más que nosotros. – Hizo una pausa para terminar su copa. - ¿Sabés qué pasa? Yo siento que todo lo que puedo ser, lo puedo ser con ella. Que me potencia, me libera muchísimo. Sin embargo soy un cagón, y no puedo dar el siguiente paso jamás.
- Si ella siente lo mismo, el siguiente paso se va a dar sólo. – Contestó el de pelo largo, el de barba sonrió.
- Ojalá – Se sirvió más vino - ¿Alguna vez te enamoraste?
- No sé – Su expresión se tornó más pensativa. – Sí, definitivamente una vez, pero fue hace mucho. Después de eso no sé.
- Es raro el amor, o lo que llaman amor. O sea, estoy confundido con eso.
- ¡Sí, que se vayan todos a la mierda! – Exclamó el de pelo largo abruptamente. – Nadie sabe nada. El que dice que sabe algo está mintiendo.
- Seguro, nadie sabe nada – Volvieron a sus copas
- ¡Qué frescolina! – Dijo el de pelo largo
- Sí, está fresco. Decí que traje bufanda.
- Sí… necesito ropa nueva…
- ¿Vos vivís en un departamento? – Preguntó el de barba
- Si, si
- Debe ser más calentito arriba
- No, eso es verso, es igual en todos lados.
Hubo otra pequeña pausa
- O sí – Dijo el de pelo largo
- ¿Eh?
- Sí me enamoré, tal vez. Varias veces. O todo el tiempo.
- Sí. Es hermoso enamorarse de cualquier cosa.
- No. Es horrible. Tengo que estar olvidando después, es complicado.
- Sí, pero bueno, de eso se trata un poco todo esto también. De estar enamorándose y olvidándose de todo.
- No sé, igual a mí nadie me da bola.
- A mi tampoco – Ambos rieron – Y la única que me da bola es perfecta, y yo no hago nada. Tengo mala suerte con las minas. Definitivamente.
- Tenés suerte – Dijo el de pelo largo – Tenés a la chica perfecta ahí. Mi chica perfecta está tan lejos…
- Ya aparecerá otra chica perfecta para vos. Verás que es cuestión de tiempo.
- Ya aparecieron algunas cuasi-perfectas. Cada una un poco más cerca que la anterior. Había una que me volvía loco, pero no me animé a decirle nada. El mes que viene cumple un año con el novio…
- Y bueno amigo, vas a ver que al final viene alguien y rompe con eso definitivamente. Ojalá no seas como yo y no lo dejes pasar.
- Esperemos… pero bueno. Este finde viene esa otra chica, se va a quedar acá unos días. Al menos me descargo…
- Es bueno descargarse… ¡uy, escuchá qué buen tema!
- Temazo, estaría bueno que se junten de nuevo los ingleses estos.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment